La falta de incentivos y la posterior regulación la regulación: el papel de la MEPS
Para romper con el círculo vicioso que suponen las rehabilitaciones superficiales, la Unión Europea ha impulsado un marco regulatorio más exigente a través de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD).
De ella nace la MEPS (Minimum Energy Performance Standards), un sistema de estándares mínimos de eficiencia obligatorios para los edificios existentes que se reformen, vendan o alquilen.
La MEPS pretende actuar como palanca para que las mejoras energéticas dejen de depender únicamente de la voluntad individual del propietario.
Sin embargo, la encuesta de la UIPI muestra una resistencia significativa: el 59 % de los propietarios europeos se opone a su obligatoriedad, alegando que los costes son demasiado altos, que limita su libertad de decisión o que los beneficios no justifican la inversión.
Este rechazo conecta directamente con la falta de incentivos y acompañamiento técnico descrita por OREVE y la UIPI.
Si los estándares mínimos no van acompañados de apoyo financiero, información y planificación, corren el riesgo de ampliar la brecha entre los objetivos climáticos y la realidad económica de los hogares.
BRP: el pasaporte energético como hoja de ruta
En este contexto, la propia Directiva EPBD introduce una herramienta complementaria a la MEPS: el Building Renovation Passport (BRP).
El pasaporte energético es una hoja de ruta personalizada que evalúa el estado del edificio y propone una secuencia lógica de actuaciones para alcanzar los estándares de eficiencia requeridos.
Según la UIPI, el 84 % de los propietarios europeos desconoce este instrumento, aunque un 62 % estaría dispuesto a obtenerlo si se subvenciona.
Es un dato relevante: existe disposición, pero también dependencia del apoyo económico.
En el Informe OREVE 2024 coincide en considerar el BRP una herramienta estratégica aún pendiente de desarrollo en España, recomendando su integración con las auditorías eléctricas y los programas de ayudas.
El Observatorio plantea que el BRP no solo debería incluir el rendimiento energético, sino también el estado y actualización de la instalación eléctrica, pieza esencial para avanzar hacia una vivienda electrificada y segura.
El vínculo entre MEPS y BRP es, por tanto, directo: los estándares mínimos marcan el destino y los pasaportes energéticos trazan el camino para alcanzarlo.
La ventanilla única: un punto de unión entre Europa y España
Tanto la UIPI como OREVE coinciden en que la One-Stop Shop (OSS), o ventanilla única, puede ser el eslabón que conecte a los propietarios con los recursos necesarios para acometer rehabilitaciones profundas.
El informe europeo revela que solo el 11 % de los propietarios conoce la existencia de una OSS, aunque el 63 % de quienes la han utilizado la consideran útil, especialmente para acceder a subvenciones y recibir asesoramiento técnico. Su principal debilidad no es la eficacia, sino la falta de visibilidad.
OREVE 2025 defiende el mismo enfoque: la ventanilla única debe convertirse en el centro de coordinación entre propietario, técnico y administración, simplificando la gestión de ayudas, centralizando la información y ofreciendo orientación técnica independiente.
Ambas visiones convergen en un punto: sin acompañamiento integral, la transición energética en la vivienda será inalcanzable.
Fuente: OREVE
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